domingo, 29 de septiembre de 2013

Atanasia capitulo 2

  Me dispongo a salir de la casa, escucho a alguien correr hacia mi, así que me doy la vuelta y veo a dos niños, desde que empezó la guerra, solo hay niños, mujeres, ancianos y hombres adinerados en el pueblo, los demás están en la guerra.

    -¡¡¡¡Ata!!!- grita el mayor- ¡¡¡espera!!!
    Cuando se acercan me pongo de rodillas. Para estar a su altura, les quito el casco y les acaricio la cabeza.

    -Niños- comento con cariño- vuelvo en seguida. Solo voy a por el príncipe Zeil.

    -Por eso mismo, según nos dijeron es muy sangriento, por favor, ten mucho cuidado.

     -Tranquilos- les abrazo y ellos a mi- pasado mañana os enseño un nuevo truco que me  aprendí, ¿os parece?
  
    -¡Si!- contestan a la vez

    Me doy la vuelta y salgo del castillo, me meto en el coche y arranco, antes de tomar cualquier camino, pienso en el mas rápido y discreto... creo que me toca ir por los túneles.

    Sigo un camino sin asfalto hasta un portalón blindado, allí me paran los unos militares.

    -Princesa- me comenta uno- este no es lugar para una mujer como usted, le Podrían atacar los del Primer gobierno los Saifuche en cualquier momento.
    
     -Soy consciente del peligro- comento - Y sabes bien que me defiendo mejor que tu. O si no recuerda como te gane en el examen de magia. Y en el de ataque o defensa...

     -Cierto, lo siento Inmortal- me lo dice medio burlándose, algunos me llaman así por mi nombre, Atanasia significa inmortal. - Pero aun así ten cuidado.

     -No te apures, lo tendré.

    Nada mas abrirse el portón, salgo disparada por el túnel, voy lo mas rápido que el motor lo permite. Estos túneles son bastante oscuros, tan solo alguna luz intermitente y loa faros de mi coche iluminan este lugar. Como lo único que se escucha es el motor de mi veiculo, me aburro, y empiezo a divagar sobre mi pasado; que tenia dos grandes amigos, con los cuales jugaba siempre... que recuerdos... Cuando estábamos en oriente era una etapa muy bonita, pero por desgracia todo cambio aquel día...

     El tiempo pasa, y el túnel sigue siendo igual: oscuro y aburrido. Intento matar el tiempo, pero es imposible. Recibo una llamada al coche, es del Sensei, por lo menos así me ententendre un rato...

   -Buenas tardes Sensei- comento por el micrófono- ¿Que ocurre?

     -Buenas tardes Atansia- Me responde- nos han llegado noticias de ultima hora de que Zeil acaba de regresar al castillo, y  no deberías de tardar en llegar. La otra noticia esque los de Primer gobierno conocen tu paradero, y no dudaran en hacerte una emboscada, has de andar con ojo avizor

     -De acuerdo.

    -Ademas, estas prácticamente en la puertas de su palacio, intenta hacer poco ruido. Ah, y no te olvides de...

     Aparecen dos motos que me persiguen, corto la comunicación, y pongo al coche en modo de "batalla", pero utilizaré mi magia para frenarlos. Me disparan coetes, pero los evito como puedo. El corazón se me acelera a tope. Delante mía aparecen otros dos que me obligan a parar. Bajo del coche y me apuntan con las pistolas de luz.

     -Señorita- Comenta uno que debe ser un sargento- Usted esta detenida. este terreno es privado y usted lo esta invadiendo.

     -Rotundamente me niego a entregarme- Contesto. - Pero... estoy segura de que podemos llegar a un acuerdo...

     Me acerco a su oído y le acaricio la cabeza.

     -¿Seguro que me quiere entregar?- Le pregunto muy bajo.- Poca gente me dejaría escapar.

     -Señorita, soy un hombre hecho y derecho,  no me venga con jueguecitos.

     -¿En serio que no quiere jugar?

     Me acerco al coche y cojo mi arco, pero no lo voy a usar.

     - Juguemos- contesta.

      Me dispara, pero yo como si fuera una bailarina esquivo todas esas balas mortales, Cuando se quedan sin munición,hago que nos separe una poderosa muralla de fuego, me meto en el coche y como si no hubiese pasado nada, sigo mi camino. Tras otras tres aburridas horas,  llego a el otro portón, pero a este no voy a preguntar, lanzo un misil que revienta la puerta. Cuando salgo me doy cuenta de que ya es de noche. aparco el coche entre unos arbustos para que no se vea. Busco algún lugar por el que entrar, pero este sitio en infranqueable. Un guardia se acerca ami corriendo y con la espada en alto, pero yo rápidamente le echo un hechizo pare que se duerma. La verdad esque así voy a llamar demasiado al atención... Vuelvo al coche y cojo una capa negra, me la pongo y me cubro por completo. Supongo que así me dejaran entrar... Me dirijo a la entrada principal, y consigo entrar sin problema alguno, miro el castillo, y es impresionante, el mas alto que vi, y a diferencia que el mio, hay mas hombres dentro.

Me pierdo entre los corredores intantando no llamar la atención. Me introduzco sigilosa en la sala del trono donde parece haber una reunión, me quedo en una esquina. Desde mi posición lo veo entre la multitud, esta ahí, hablando no muy contento con su tío, el rey.